ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13 | Capítulo 10: 1 - Los que firmaron, fueron: Nehemías Atersata o copero, hijo de Haquelai, o Helcías, y Sedecías. 2 - Saraías, Azarías, Jeremías, 3 - Fesur, Amarías, Melquías, 4 - Hattús, Sebenías, Melluc, 5 - Harem, Merimut, Abdías, 6 - Daniel, Gentón, Baruc, 7 - Mosollam, Abía, Miamín, 8 - Maazía, Belgai, Semeía; todos ellos sacerdotes. 9 - Los levitas fueron: Josué, hijo de Azanía, Bennui de los descendientes de Henadad, Cedmihel, 10 - y sus hermanos Sebenía, Odaía, Celita, Falaía, Hanán, 11 - Mica, Rohob, Hasebía, 12 - Zacur, Serebías, Sabanía, 13 - Odaía, Bani, Baninu. 14 - Cabezas o principales del pueblo: Farós, Fahatmoab, Elam, Zetu, Bani, 15 - Bonni, Azgad, Bebai, 16 - Adonía, Begoai, Adín, 17 - Ater, Hezecía, Azur, 18 - Odaía, Hasum, Besai, 19 - Haref, Anatot, Nebai, 20 - Megfías,s Mosollam, Hazir, 21 - Mesizabel, Sadoc, Jeddúa, 22 - Feltía, Hanán, Anaía, 23 - Osee, Hananía, Hasub, 24 - Alohés, Falea, Sobec, 25 - Rehum, Hasebna, Maasía, 26 - Ecaía, Hanán, Anán, 27 - Melluc, Harán, Baana. 28 - En cuanto a los demás del pueblo, sacerdotes, levitas, porteros y cantores, natineos y todos cuantos se habían separado de las otras naciones, y abrazado la ley de Dios, y asimismo, sus mujeres y sus hijos e hijas. 29 - Todos los que eran capaces de discernir y entender, lo prometieron por medio de sus hermanos; viniendo los prinicipales o magnates entre ellos a prometer y jurar que procederían según la ley de Dios, promulgada por medio de Moisés, siervo de Dios y que guardarían y cumplirían todos los mandamientos del Señor Dios nuestro, y sus preceptos y ceremonias; 30 - y que no daríamos nuestras hijas a varones de otra nación, ni tomaríamos sus hijas para nuestros hijos. 31 - Asimismo que cuando los gentiles traen mercaderías y comestibles en día de sábado, no se las compraremos en sábado, ni en ningún otro día de fiesta; que dejaremos descansar la tierra el año séptimo, y no exigiremos en él deuda ninguna. 32 - Y que nos impondremos la ley de contribuir todos los años con la tercera parte de un siclo para los gastos de la casa de nuestro Dios, a saber: 33 - para los panes de la proposición, y para el sacrificio perpetuo, y para el holocausto que siempre se ofrece en todos los sábados, en las calendas, y en las fiestas solemnes; para los sacrificios pacíficos y los que se ofrecen por el pecado, a fin de que Dios sea propicio a Israel, y para todo el servicio de la casa de nuestro Dios. 34 - Echamos también suertes entre los sacerdotes y levitas, y el pueblo, sobre la leña que se debía ofrecer, y conducir a costa de las familias de nuestros padres a la casa de nuestro Dios a sus tiempos, de un año para otro, para quemar sobre el altar del Señor Dios nuestro, según está escrito en la ley de Moisés. 35 - Asimismo prometimos traer cada año a la casa del Señor las primicias de nuestra tierra, y las primicias de todos los frutos de cualquier árbol; 36 - como también los primerizos de nuestros hijos y de nuestros ganados, conforme está escrito en la ley, y los primerizos de nuestros bueyes, y de nuestras ovejas, para ofrecer todas estas cosas en la casa de nuestro Dios a los sacerdotes que están ejerciendo sus funciones en el templo de Dios nuestro. 37 - Y que traeríamos a los sacerdotes para el tesoro de la casa de nuestro Dios las primicias de nuestros alimentos, y de nuestros licores, y de las frutas de todo árbol, y de la vendimia, y del aceite; y el diezmo de nuestras tierras a los levitas. Los mismos levitas recibirán en todas las ciudades el diezmo de nuestras labores. 38 - También los sacerdotes hijos de Aarón entrarán con los levitas a la parte de los diezmos de los levitas, pues éstos ofrecerán el diezmo de su diezmo en el templo de nuestro Dios, para ser depositado en las cámaras o almacenes del templo; 39 - puesto que así los hijos de Israel como los levitas han de llevar las primicias del trigo, del vino y del aceite al depósito; donde han de estar los vasos sagrados, y los sacerdotes, y cantores, y porteros, y ministros por su turno; y no descuidaremos nosotros el templo de nuestro Dios.
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