ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19CAPITULOCap. 20CAPITULOCap. 21CAPITULOCap. 22CAPITULOCap. 23CAPITULOCap. 24CAPITULOCap. 25CAPITULOCap. 26CAPITULOCap. 27CAPITULOCap. 28CAPITULOCap. 29CAPITULOCap. 30CAPITULOCap. 31CAPITULOCap. 32CAPITULOCap. 33CAPITULOCap. 34CAPITULOCap. 35CAPITULOCap. 36CAPITULOCap. 37CAPITULOCap. 38CAPITULOCap. 39CAPITULOCap. 40CAPITULOCap. 41CAPITULOCap. 42CAPITULOCap. 43CAPITULOCap. 44CAPITULOCap. 45CAPITULOCap. 46CAPITULOCap. 47CAPITULOCap. 48CAPITULOCap. 49CAPITULOCap. 50CAPITULOCap. 51CAPITULOCap. 52CAPITULOCap. 53CAPITULOCap. 54CAPITULOCap. 55CAPITULOCap. 56CAPITULOCap. 57CAPITULOCap. 58CAPITULOCap. 59CAPITULOCap. 60CAPITULOCap. 61CAPITULOCap. 62CAPITULOCap. 63CAPITULOCap. 64CAPITULOCap. 65CAPITULOCap. 66 | Capítulo 29: 1 - ¡AY de Ariel, de Ariel, ciudad que conquistó David! Pasará uno y otro año, y pasarán las solemnidades; 2 - y yo circunvalaré a Ariel, y quedará en duelo y aflicción; y será para mí como un Ariel. 3 - Yo te cercaré por todas partes, formando como una corona alrededor de ti, y alzaré contra ti trincheras, y construiré baluartes para sitiarte. 4 - Tú serás humillada. Desde el suelo, en que estarás abatida, abrirás tu boca; y desde el polvo de la tierra subirá y se hará oír tu habla; y saldrá tu voz de debajo de la tierra como la de una pitonisa, y saldrá de la tierra con sonido débil y oscuro. 5 - Y aquellos que te aventarán serán disipados como menudo polvo, y como una pavesa arrebatada del viento la multitud de los que te han sojuzgado. 6 - Y será esto cosa repentina y no esperada. El Señor de los ejércitos visitará a esta muchedumbre, en medio de los truenos y de terremotos, y estruendo grande de torbellinos y tempestades, y de llamas de un fuego devorador. 7 - Y todas las gentes que han combatido contra Ariel, y todos los soldados que le han sitiado, y prevalecido contra ella vendrán a ser como un sueño y visión nocturna. 8 - Y así como el hambriento sueña que come, y cuando despierta se siente con hambre; y como sueña el sediento que bebe, y cuando se despierta se siente acosado de la sed y con ansia de beber; del mismo modo sucederá a todas aquellas gentes o naciones que pelearon contra el monte de Sión. 9 - Pasmaos y quedaos atónitos, ¡oh hijos de Israel!; id fluctuando y bamboleando como embriagados, y no de vino; tambaleaos, y no por embriaguez. 10 - Porque el Señor ha derramado sobre vosotros el espíritu de letargo, cerrará vuestros ojos, pondrá un velo para que no entendáis a los profetas y príncipes o ancianos vuestros, que tienen visiones. 11 - Y las visiones o profecías de todos éstos serán para vosotros como palabras de un libro sellado, que cuando lo dieren a uno que sabe leer, y le digan: Léelo; responderá: No puedo, porque está sellado. 12 - Y si se lo dieron a uno que no sabe leer y le dicen: Léelo; responderá: No sé leer. 13 - Y dijo el Señor: Por cuanto este pueblo se me acerca de palabra no más, y me honra sólo con sus labios, y su corazón está lejos de mí; y me rinden culto según los ritos y doctrinas de los hombres: 14 - Por tanto, he aquí que nuevamente excitaré la admiración de este pueblo con un prodigio grande y espantoso, porque faltará la sabiduría a sus sabios, y desaparecerá el don de consejo de sus prudentes. 15 - ¡Ay de vosotros los que os encerráis en vuestro corazón para ocultar al Señor vuestros designios! ¡Ay de los que hacen sus obras en las tinieblas, y dicen: ¡Quién nos ve, y quién nos descubre! 16 - ¡Desgraciado pensamiento el vuestro! Como si el barro se levantase contra el alfarero, y dijese la obra a su hacedor: No me has hecho tú; y la vasija dijese al que la ha hecho: Tú no has sido. 17 - ¿No es verdad que en breve y dentro de poco tiempo el Líbano se convertirá en un deliciosísimo Carmelo; y el Carmelo se convertirá en un bosque? 18 - Y aquel día los sordos oirán las palabras del libro de la ley. Y los ojos de los ciegos recibirán la luz, saliendo de las tinieblas y oscuridad. 19 - Y los mansos se alegrarán cada día más y más en el Señor, y los antes pobres se regocijarán en el Santo de Israel. 20 - Porque el soberbio fue abatido, fue consumido el escarnecedor, y destruidos todos aquellos falsos doctores que madrugaban para hacer mal; 21 - aquellos que con sus palabras inducían a los hombres a pecar, y armaban lazos al que en la puerta, o juzgado de la ciudad, los reprendía, y sin causa se alejaron del justo y de la justicia. 22 - Por tanto, el Señor que rescató a Abrahán, habla de esta manera a la casa de Jacob : No será ahora confundido Jacob , ni ahora se cubrirá de vergüenza su cara; 23 - sino cuando viere en medio de sí a sus hijos, obra de mis manos, que glorificarán mi santo Nombre, y alabarán al Santo de Jacob , y ensalzarán al Dios de Israel. 24 - Entonces, aquellos cuyo espíritu vivía en el error, tendrán la ciencia de la salud y aprenderán la ley del Señor los que se burlaban de ella.
|