II Samuel Capítulo 3 Versículo 34


Regresar a la Sagrada BibliaRegresar a II Samuel Capítulo 3

2S 3:34
Jamás tus manos se vieron atadas, ni cargados de grillos tus pies, sino que tú caíste, como suelen los buenos a manos de los malvados. Y todo el pueblo, repitiendo lo mismo, siguió llorando por él.