ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19 | Capítulo 3: 1 - Las almas de los justos están en la mano de Dios; y no llegará a ellas el tormento de la muerte eterna. 2 - A los ojos de los insensatos pareció que morían; y su tránsito, o salida del mundo, se miró como una desgracia, 3 - y como un aniquilamiento su partida de entre nosotros; mas ellos, a la verdad, reposan en paz. 4 - Y si delante de los hombres han padecido tormentos, su esperanza está llena o segura de la feliz inmortalidad. 5 - Su tribulación ha sido ligera, y su galardón será grande; porque Dios hizo prueba de ellos, y los halló dignos de sí. 6 - Los probó como al oro en el crisol, y los aceptó como víctima de holocausto; y a su tiempo se les dará la recompensa. 7 - Entonces brillarán los justos como el sol, y como centellas que discurren por un cañaveral así volarán de unas partes a otras. 8 - Juzgarán a las naciones y señorearán a los pueblos, y el Señor reinará con ellos eternamente. 9 - Los que confían en él entenderán la verdad; y los fieles a su amor estarán unidos con él; pues la gracia y la paz es para sus escogidos. 10 - Mas los impíos serán castigados a medida de sus malvados pensamientos; ellos que no hicieron caso de la justicia, y apostataron del Señor. 11 - Porque desdichado es quien desecha la sabiduría y la instrucción, y vana es su esperanza, sin frutos sus trabajos, e inútiles sus obras. 12 - Sus mujeres son unas locas y perversísimos sus hijos. 13 - Maldita la raza de ellos. Más dichosa es la mujer estéril, y la sin mancilla que ha conservado inmaculado su lecho; porque ella recibirá la recompensa de su castidad, cuando Dios visite a las almas santas. 14 - Asimismo más feliz es el eunuco, cuyas manos no han obrado la iniquidad, ni ha pensado cosas criminales contrarias a Dios; pues se le dará un don precioso por su fidelidad y un destino muy distinguido en el cielo, que es el templo de Dios. 15 - Porque glorioso es el fruto de las buenas obras; y nunca se seca la raíz de la sabiduría. 16 - Mas los hijos de los adúlteros jamás llegarán a edad madura, y extirpada será la raza del tálamo impuro. 17 - Y dado que tuvieren larga vida, para nada se contará con ellos, y su última vejez será sin honra. 18 - Si murieren pronto, no tendrán esperanza, ni quien les consuele el día de la cuenta. 19 - Porque la raza de los malvados tiene un fin muy desastrado.
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