ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5 | Capítulo 2: 1 - Hermanos míos, no intentéis conciliar la fe de nuestro glorioso Señor Jesucristo con la distinción de personas. 2 - Porque si entrando en vuestra congregación un hombre con sortija de oro y ropa preciosa, y entrando al mismo tiempo un pobre con un mal vestido, 3 - ponéis los ojos en el que viene con vestido brillante, y le decís: Siéntate tú aquí en este buen lugar, diciendo por el contrario al pobre: Tú estate allí en pie, o siéntate acá a mis pies, 4 - ¿no es claro que formáis un tribunal injusto dentro de vosotros mismos, y os hacéis jueces de sentencias injustas? 5 - Oíd, hermanos míos muy amados: ¿No es verdad que Dios eligió a los pobres en este mundo para hacerlos ricos en la fe y herederos del reino que tiene prometido a los que le aman? 6 - Vosotros, al contrario, habéis afrentado al pobre. ¿No son los ricos los que os tiranizan, y no son ésos mismos los que os arrastran a los tribunales? 7 - ¿No es blasfemado por ellos el buen nombre de Cristo , que fue sobre vosotros invocado? 8 - Si es que cumplís la ley regia de la caridad conforme a las Escrituras: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; 9 - pero si sois aceptadores de personas, cometéis un pecado, siendo reprendidos por la ley como transgresores. 10 - Pues aunque uno guarde toda la ley, si quebranta un mandamiento, viene a ser reo de todos los demás. 11 - Porque aquel que dijo: No cometerás adulterio, o no fornicarás, dijo también: No matarás. Conque aunque no cometas adulterio, ni forniques, si matas, transgresor eres de la ley. 12 - Así habéis de hablar y obrar, como que estáis a punto de ser juzgados por la ley evangélica o de la libertad. 13 - Porque aguarda un juicio sin misericordia al que no usó de misericordia; pero la misericordia sobrepuja al rigor del juicio. 14 - ¿De qué servirá, hermanos míos, el que uno diga tener fe, si no tiene obras? ¿Por ventura la fe podrá salvarle? 15 - Caso que un hermano o una hermana estén desnudos y necesitados del alimento diario, 16 - ¿de qué les servirá que alguno de vosotros les diga: Id en paz, defendeos del frío y comed a satisfacción, si no les dáis lo necesario para reparo del cuerpo? 17 - Así la fe, si no es acompañada de obras, está muerta en sí misma. 18 - Sobre lo cual podrá decir alguno al que tiene fe sin obras: Tú tienes fe, y yo tengo obra, muéstrame tu fe sin obras, que yo te mostraré mi fe por las obras. 19 - Tú crees que Dios es uno; haces bien; también lo creen los demonios, y se estremecen. 20 - Pero ¿quieres saber, ¡oh hombre vano!, cómo la fe sin obras está muerta? 21 - Abrahán nuestro padre, ¿no fue justificado por las obras cuando ofreció a su hijo Isaac sobre las aras? 22 - ¿Ves cómo la fe acompañaba a sus obras, y que por las obras la fe vino a ser consumada? 23 - En lo que se cumplió la Escritura, que dice: Creyó Abrahán a Dios, y le fue imputado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. 24 - ¿No véis cómo el hombre se justifica por las obras, y no por la fe solamente? 25 - A este modo Rahab la ramera, ¿no fue así mismo justificada por las obras, hospedando a los exploradores que enviaba Josué, y despachándolos por otro camino? 26 - En suma, como un cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin las obras está muerta.
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