ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19CAPITULOCap. 20CAPITULOCap. 21CAPITULOCap. 22CAPITULOCap. 23CAPITULOCap. 24CAPITULOCap. 25CAPITULOCap. 26CAPITULOCap. 27CAPITULOCap. 28CAPITULOCap. 29CAPITULOCap. 30CAPITULOCap. 31CAPITULOCap. 32CAPITULOCap. 33CAPITULOCap. 34CAPITULOCap. 35CAPITULOCap. 36CAPITULOCap. 37CAPITULOCap. 38CAPITULOCap. 39CAPITULOCap. 40CAPITULOCap. 41CAPITULOCap. 42 | Capítulo 15: 1 - Entonces Elifaz de Temán, tomando la palabra dijo: 2 - ¿Es posible que un hombre sabio respondiese como tú, echando palabras al aire, y encendiendo el fuego de la ira en su pecho? 3 - Tú, con tus palabras, arguyes al Señor, que no es ningún igual tuyo, y hablas de un modo que no puede serte provechoso. 4 - Cuanto es de tu parte has desterrado el temor de Dios; y las oraciones que deben hacérsele. 5 - Porque la iniquidad tuya ha dirigido tu lengua, y vas imitando el habla de los blasfemos. 6 - De suerte que serán tus propias palabras, y no yo, las que te condenarán; y por aquello mismo que han proferido tus labios, serás condenado. 7 - ¿Naciste tú por ventura el primer hombre del mundo, y fuiste formado antes que los montes? 8 - ¿Has entrado acaso en el consejo de Dios, o será inferior a la tuya su infinita sabiduría? 9 - ¿Qué es lo que sabes tú que nosotros ignoremos? ¿Qué alcanzas que no sepamos? 10 - También hay entre nosotros hombres de mucha edad y ancianos respetables, mucho más avanzados en días que tus padres. 11 - ¿Acaso sería difícil a Dios consolarte? Pero lo estorban tus perversas palabras. 12 - ¿Por qué se engríe tu corazón, y como hombre que atónito medita grandes cosas tienes fijos los ojos? 13 - ¿Por qué tu ánimo está hinchado contra Dios, hasta proferir tu boca tales expresiones? 14 - ¿Qué es el miserable hombre para que pueda ser inmaculado; y cómo, siendo nacido de mujer, ha de aparecer justo? 15 - Mira cómo ni aun entre sus mismos santos ninguno es acá inmutable, y ni los cielos están limpios a sus ojos. 16 - ¿Cuánto más un hombre inútil y abominable, que se bebe como agua la maldad? 17 - Oyeme, pues, yo te convenceré; te contaré aquello que he visto. 18 - Los sabios publican lo que saben y no ocultan lo que han aprendido de sus padres o mayores. 19 - A los cuales solos fue dada esta tierra, y nunca los extranjeros hallaron paso por medio de ellos. 20 - Al impío toda su vida le acompaña y engríe la soberbia, aunque sea tan incierto el número de años que durará su tiranía. 21 - Siempre suena en sus oídos un estruendo que le aterra; y en el seno de la paz él sospecha siempre traiciones. 22 - Cuando está entre las tinieblas de la noche, no cree que pueda volver a ver la luz, imaginándose rodeado de espadas. 23 - Si se mueve para buscar alimento, cree que el negro día de la muerte está en el bocado que tiene en su mano. 24 - El temor de la tribulación le llena de terror, y desastres imaginarios le rodean y desasosiegan, como a un rey que se dispone a dar una batalla. 25 - Y es que alzó su mano contra Dios, y se creyó bastante fuerte contra el Todopoderoso. 26 - Corrió contra él erguido el cuello y armado de inflexible soberbia. 27 - Tiene llena de gordura su cara, y rebosa la grasa en sus costados. 28 - Vino a morar en ciudades asoladas y casas desiertas, que estaban reducidas a montones de piedras. 29 - No se enriquecerá, y aun los bienes que tenga no durarán; ni echará raíces en la tierra. 30 - Estará siempre en tinieblas; sus descendientes serán consumidos por el fuego; y perecerá con el aliento solo de la boca del Todopoderoso. 31 - Engañado de un vano error, no creerá que pueda ser redimido por ningún rescate. 32 - Antes que llegue el término de sus días morirá, y se secarán sus manos. 33 - Le sucederá lo que a la vid, cuyos racimos se pierden estando en cierne; y como al olivo, cuya flor cae en tierra. 34 - Porque la familia del hipócrita será estéril y el fuego devorará la morada de aquellos que se dejan ganar por regalos. 35 - Concibió penas y parió maldades, y su corazón está urdiendo fraudes.
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