ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19CAPITULOCap. 20CAPITULOCap. 21CAPITULOCap. 22CAPITULOCap. 23CAPITULOCap. 24CAPITULOCap. 25CAPITULOCap. 26CAPITULOCap. 27CAPITULOCap. 28CAPITULOCap. 29CAPITULOCap. 30CAPITULOCap. 31CAPITULOCap. 32CAPITULOCap. 33CAPITULOCap. 34CAPITULOCap. 35CAPITULOCap. 36CAPITULOCap. 37CAPITULOCap. 38CAPITULOCap. 39CAPITULOCap. 40CAPITULOCap. 41CAPITULOCap. 42 | Capítulo 5: 1 - Llama, pues, algún defensor tuyo, si es que hay quien te responda, y vuelve tu vista a alguno de los santos. 2 - Verdaderamente que al necio le mata la cólera, y al apocado le quita la vida la envidia. 3 - Yo vi al necio bien arraigado; pero al instante maldije su aparente lozanía. 4 - Estarán sus hijos muy lejos de la salud, o felicidad, y serán hollados en las puertas, sin que haya quien los defienda ni ampare. 5 - Sus mieses las devorará un hambriento; y gente armada echará mano de él, y se le llevará cautivo, y hombres sedientos se sorberán sus riquezas. 6 - Ninguna cosa sucede en el mundo sin motivo, que no brotan del suelo los trabajos. 7 - Porque el hombre nace para trabajar y padecer, como el ave para volar. 8 - Por tanto, yo rogaré al Señor, y enderezaré a Dios mi oración; 9 - el cual hace cosas grandes e inescrutables y maravillas sin cuento; 10 - que derrama la lluvia sobre la faz de la tierra, y todo lo riega con sus aguas; 11 - que ensalza a los humildes, y alienta con prosperidades a los tribulados; 12 - que disipa las maquinaciones de los malignos, para que sus manos no puedan completar lo que comenzaron; 13 - que prende a los astutos con las mismas redes de ellos, y desvanece los designios de los malvados, 14 - de suerte que en pleno día se encontrarán en tinieblas, y a mediodía andarán a tientas como si fuese de noche. 15 - Entretanto el Señor salvará al desvalido de la espada de sus lenguas, y al pobre de las manos del hombre violento. 16 - No, no quedará frustrada la esperanza del mendigo, y los inicuos no osarán despegar sus labios. 17 - Dichoso el hombre a quien el mismo Dios corrige; no desprecies, pues, la corrección del Señor. 18 - Porque él mismo hace la llaga y la sana; hiere, y cura con sus manos. 19 - A las seis tribulaciones te libertará, y a la séptima ya no tocará el mal. 20 - El te salvará de la muerte en tiempo de hambre, y en la guerra del golpe de la espada. 21 - Estarás a cubierto del azote de lenguas malignas, y no temerás la calamidad cuando viniere. 22 - En medio de la desolación y la carestía general tú te reirás; no temerás las bestias salvajes; 23 - antes bien estarán en alianza contigo hasta las piedras de los campos, y las bestias fieras del país serán para ti mansas, 24 - y verás reinar la paz y abundancia en tu morada; y no cometerás falta en el gobierno de tu dichosa casa. 25 - Verás también multiplicarse tu linaje, y crecer tu descendencia como la hierba del prado. 26 - En fin, lleno de años entrarás en el sepulcro; al modo que el montón de trigo se recoge en las trojes a su debido tiempo. 27 - Mira que lo que acabamos de exponerte es así como lo decimos; reflexiónalo, pues, y medítalo para contigo mismo.
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