ir a: CAPITULOCap. 1CAPITULOCap. 2CAPITULOCap. 3CAPITULOCap. 4CAPITULOCap. 5CAPITULOCap. 6CAPITULOCap. 7CAPITULOCap. 8CAPITULOCap. 9CAPITULOCap. 10CAPITULOCap. 11CAPITULOCap. 12CAPITULOCap. 13CAPITULOCap. 14CAPITULOCap. 15CAPITULOCap. 16CAPITULOCap. 17CAPITULOCap. 18CAPITULOCap. 19CAPITULOCap. 20CAPITULOCap. 21CAPITULOCap. 22CAPITULOCap. 23CAPITULOCap. 24CAPITULOCap. 25CAPITULOCap. 26CAPITULOCap. 27CAPITULOCap. 28CAPITULOCap. 29CAPITULOCap. 30CAPITULOCap. 31CAPITULOCap. 32CAPITULOCap. 33CAPITULOCap. 34CAPITULOCap. 35CAPITULOCap. 36CAPITULOCap. 37CAPITULOCap. 38CAPITULOCap. 39CAPITULOCap. 40CAPITULOCap. 41CAPITULOCap. 42 | Capítulo 31: 1 - Desde joven hice pacto con mis ojos de no mirar, ni siquiera pensar con mal fin en una virgen. 2 - Porque de otra suerte, ¿qué comunicación tendría conmigo desde arriba Dios, ni qué parte me daría el Todopoderoso de su celestial herencia? 3 - Pues qué, ¿acaso no está establecida la perdición para los malvados, y el desheredamiento para los que cometen el pecado? 4 - ¿No es así que está el Señor observando mis caminos, y contando todos mis pasos? 5 - Si creéis que he seguido el camino de la vanidad, y que han corrido mis pies a urdir fraudes contra el prójimo, 6 - péseme Dios en su justa balanza; y él dará a conocer mi sencillez. 7 - Si desvié mis pasos del camino recto, y si mi corazón se fue tras de mis ojos, y se apegó alguna mancha a mis manos, 8 - siembre yo, y cómase otro el fruto y sea desarraigado mi linaje. 9 - Si mi corazón se dejó seducir del amor de mujer, y si anduve acechando a la puerta de mi amigo, 10 - sea mi mujer manceba de otro, y sirva a otros de prostituta. 11 - Porque es el adulterio un crimen enorme, y una iniquidad e injusticia horrenda. 12 - Es un fuego que consume hasta el exterminio, y que desarraiga todos los retoños. 13 - Si me desdeñé de entrar en juicio con mi siervo y con mi sierva, cuanto tenían que pedirme alguna cosa en justicia, 14 - ¿qué será de mí cuando Dios haya de venir a juzgar? ¿Y qué podré responderle cuando me pregunte? 15 - ¿Acaso el que me creó a mí en las entrañas de mi madre, no es el mismo Dios que le ha creado a él? ¿No fue él el que nos formó a ambos en el seno materno? 16 - Si negué a los hombres lo que pedían; si burlé jamás la esperanza de la viuda; 17 - si comí solo mi bocado, y no comió también de él el huérfano 18 - (pues desde la infancia creció conmigo la misericordia, habiendo salido conmigo del vientre de mi madre); 19 - si no hice caso del que iba a perecer de frío por no tener ropa, ni del pobre que estaba desnudo; 20 - si no me llenaron de bendiciones los miembros de su cuerpo, al verse abrigados con la lana de mis ovejas; 21 - si alcé mi mano contra el huérfano, aun viéndome superior en el tribunal, 22 - despréndase mi hombro de su coyuntura, y quiébrese mi brazo con todos sus huesos. 23 - Porque yo siempre temí a Dios, considerando su enojo como olas hinchadas contra mí, y nunca puede soportar el peso de su majestad. 24 - Si yo creí que consistiese en el oro mi poder, y si dije al oro más acendrado: En ti pongo mi confianza; 25 - si puse mi consuelo en mis grandes riquezas, y en los muchos bienes que adquirieron mis manos; 26 - si mirando al sol cuando brillante nacía, o la luna en su mayor claridad, 27 - se regocijó interiormente mi corazón, y apliqué mi mano a la boca, 28 - lo cual es un delito grandísimo, y un renegar del altísimo Dios; 29 - si me holgué de la ruina del que me aborrecía, y celebré con aplauso el mal que le vino, castígueme Dios. 30 - Mas no fue así; porque no permití que mi lengua pecase, demandando con maldiciones su muerte. 31 - ¿Y las gentes de mi casa, no llegaron a prorrumpir: Quién nos diera que pudiésemos saciarnos de sus carnes? 32 - Jamás el peregrino se quedó al descubierto; siempre estuvo mi puerta abierta al pasajero. 33 - Si, como suelen hacer los hombres, encubrí mi pecado, y oculté en mi pecho mi maldad; 34 - si me intimidó el mucho gentío, o me atemorizó el desprecio de los parientes, y no más bien callé y sufrí, y me estuve quieto en mi casa, sea yo castigado de Dios. 35 - ¡Oh, quién me diera uno que desapasionadamente me oyese y que el Todopoderoso otorgase mi petición, y escribiese el proceso el mismo que juzga, 36 - para que yo pudiese llevarla sobre mis hombros, y ceñírmela como una diadema! 37 - A cada paso mío le iría recitando y se le presentaría a Dios como a mi príncipe. 38 - Finalmente, si la tierra que poseo clama contra mí, y los surcos se lamentan con ella; 39 - si he comido sus frutos sin pagar el precio, y he apremiado las personas de los cultivadores, 40 - me nazcan abrojos en vez de trigo, y espinas en lugar de cebada.
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